24 de Julio del 2020

En busca de justicia ambiental a través del pluralismo jurídico en Guatemala



ESTEFANIA ROSSI WITTKOWSKY

LATAMLEX GUATEMALA

Guatemala es conocida por ser la “tierra ancestral de los mayas”, donde un significativo porcentaje de su población actual pertenece a comunidades indígenas. Tierra donde las controversias se resuelven dentro de las mismas partes y sólo la minoría de los problemas se presentan ante los tribunales en busca de justicia. Esto es causa de la centralización del Estado y el poco acceso de las comunidades indígenas a las diversas instituciones estatales. Por ello las comunidades se han visto en la necesidad de impartir su propia justicia. En busca de convivencia pacífica en la comunidad y sin intervención del Estado, ellos resuelven sus conflictos con base en criterios y normas propias que se basan en costumbres, aplicando únicamente el derecho consuetudinario.

El pluralismo jurídico hace referencia a la existencia de más de un sistema para impartir justicia dentro del mismo territorio. Por ende, el pluralismo jurídico es una realidad en Guatemala. La administración de justicia que es impartida por el Organismo Judicial es el sistema conocido, pero no es el único. En Guatemala diariamente se imparte justicia por medio de diferentes sistemas, como lo son la justicia indígena, la mediación y la conciliación. Es por medio de dichos sistemas que en Guatemala se pueden resolver controversias, sin necesidad de acudir ante un tribunal y someterse a lo que puede resultar un proceso engorroso, sin tener garantía que las decisiones sean acorde a derecho.

El pluralismo jurídico en Guatemala tiene una connotación meramente penal. Erróneamente se piensa que se imparte justicia únicamente condenando a quienes comenten delitos o faltas y no es así; en materia laboral, civil, ambiental o de cualquier otra rama del derecho se imparte justicia siempre que exista una resolución final.

El Derecho Ambiental se encuentra regulado en el artículo 97 de la Constitución Política de la República, otorgándole al Estado, a las Municipalidad y demás instituciones públicas la protección de éste. Estas instituciones dependen del presupuesto que les asigne anualmente el Congreso de la República para poder operar. ¿Cómo algo tan importante, como lo es el medio ambiente, puede estar tan desprotegido? Guatemala es un país privilegiado en el mundo con excelente clima. Los países con mejor clima son aquellos en los que se cuenta con microclimas dentro del mismo territorio. Guatemala tiene el privilegio de contar con diversos climas y, por ende, los conflictos ambientales van a variar dependiendo del área geográfica.

Uno de los problemas que actualmente tiene la selva guatemalteca es la deforestación y tala ilegal de arboles para crear pistas áreas de aterrizaje clandestinas. Por ende, no son los mismos problemas que aquejan al occidente del país, la presencia de las mineras explotando minerales no renovables. La pesca ilegal en las Costas del Pacifico no es lo mismo que la caza ilegal de quetzales en el área de las Verapaces, a pesar de ser el ave nacional y estar en peligro de extinción. La contaminación del lago más icónico de Guatemala, el Lago de Atitlán; no se compara con el mal manejo de desechos y de basura que se tiene en las áreas rurales.

A pesar de las pocas regulaciones ambientales que existen y la falta de cumplimiento de los convenios internacionales a los cuales se ha suscrito Guatemala; el pluralismo jurídico puede salvar el medio ambiente y ser una alternativa para resolver los conflictos que devengan del medio ambiente. Esto se lograría otorgándole facultades y competencia a los líderes comunitarios para que cada comunidad resolviera sus problemas. Nadie mejor que los líderes comunitarios conoce el clima de su área, su ambiente y sus recursos. Nadie mejor que ellos querrá proteger su tierra. Al otorgarle dicha facultad con exclusividad a las entidades centralizadas del Estado, se esta condenando al ambiente.

La implementación del pluralismo jurídico en materia ambiental podría:


  1. Promover la paz. Por medio de la implementación del pluralismo jurídico en materia ambiental, se reconocería el carácter multiétnico y plurilingüe del país, reconociéndoles el derecho de impartir justicia a los pueblos indígenas sobre sus tierras sagradas por medio de la inclusión.

  2. Liberar la carga del Organismo Judicial. Al implementar el pluralismo jurídico para temas ambientales, el Organismo Judicial dejaría de recibir la cantidad de expedientes que a la fecha recibe, puesto que las mismas comunidades resolverían los conflictos. Únicamente se presentarían los conflictos de una índole más compleja, librando la afluencia de trabajo y reduciendo la mora judicial.

  3. Proveer una rápida solución. La implementación del pluralismo jurídico permitirá que las partes obtengan una resolución de forma rápida, evitando un proceso engorroso y dilatorio.

  4. Mejorar y dar una cobertura más precisa. Nadie conoce mejor la tierra que sus propios habitantes. Al implementar el pluralismo jurídico en materia ambiental, permite que conocedores del área sean quienes resuelven los conflictos, fiscalicen y resguarden sus recursos naturales, velando por el cumplimiento de las normativas en dicha materia.

  5. Facilitar el acceso. El pluralismo jurídico en materia ambiental permite que todos los ciudadanos guatemaltecos tengan acceso a la justicia, puesto que descentralizaría la administración de justicia, acercándose a todas las comunidades y abarcando el territorio completo.

  6. Promover la educación y concientización sobre el medio ambiente. Con la implementación del pluralismo jurídico, los líderes comunitarios recibirían capacitaciones sobre la protección al medio ambiente de parte de las instituciones del Estado. Los líderes quedarán a cargo para difundir dicha normativa al resto de la comunidad, así las comunidades tendrán los conocimientos necesarios para enfocar sus actividades de forma que se cree el menor impacto ambiental y se resguarden los recursos naturales y el ambiente. Y, por ende, las futuras generaciones crecerán con un pensamiento de vida sostenible.


Con la actual crisis sanitaria que enfrente en mundo y, como consecuencia, el encierro obligatorio; surgen noticias de cómo cada día se regenera el planeta. En plena crisis, el ambiente toma un respiro y nos da una nueva oportunidad para actuar de forma responsable. Es momento de corregir la mala administración de justicia en materia ambiental, antes que sea muy tarde.








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