Medidas Financieras Temporales emitidas por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros

En vista de que el 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró el brote mundial de coronavirus denominado COVID-19 como pandemia, en Honduras el Poder Ejecutivo mediante el Decreto PCM-0005-2020 de fecha 10 de febrero de 2020 declaró ESTADO DE EMERGENCIA SANITARIA, en todo el territorio nacional, con el propósito de continuar y fortalecer las acciones de vigilancia, prevención, control para garantizar la atención a las personas infectadas por dicho virus. De acuerdo a lo anterior, en fecha 20 de marzo del 2020 mediante aviso por Cadena Nacional se dio lectura al Comunicado de la Secretaría de Estado en el Despacho de Seguridad en el cual se comunicó el toque de queda absoluto en todo el territorio nacional del 20 de marzo hasta el próximo 29 de marzo del 2020.

En virtud de lo anterior, la Comisión Nacional de Bancos y Seguros aprobó medidas financieras que permiten atender el impacto económico a los sectores afectados por las medidas adoptadas con el objetivo de prevenir la propagación del virus COVID-19.

Todas las instituciones supervisadas que realizan operaciones de crédito podrán otorgar periodos de gracia a los deudores afectados por la reducción de sus flujos de efectivo. Dicho periodo de gracia no podrá exceder del 30 de junio del 2020, el cual podrá aplicarse a petición del deudor o iniciativa de la institución financiera. Se considerará como afectados los siguientes rubros: sector de servicios, actividades relacionadas con el turismo y transporte, sector agrícola, maquila y micro y pequeña empresa. En el caso de las obligaciones crediticias de consumo y vivienda de personas naturales, se podrá aplicar el mecanismo de alivio, siempre y cuando justifiquen no haber recibido recursos suficientes, ya sea por medio de su salario u otras fuentes de ingreso.

Los beneficios de los Mecanismos Temporales de Alivio para los deudores afectados son los siguientes:

  • Otorgamiento del periodo de gracia que podrá ser hasta el 30 de junio del 2020, según las necesidades de cada cliente y capacidad de la institución financiera de mantener la liquidez necesaria.
  • Mantenimiento de la categoría de riesgo registrada al 28 de febrero del 2020 hasta octubre 2020.
  • Otorgamiento de operaciones de refinanciamiento o readecuación de deuda.
  • Definición de una nueva fecha máxima de pago para los créditos a pagarse durante la vigencia del toque de queda, sin afectar al deudor por generación de intereses moratorios o por registro de días en mora en su historial crediticio.
  • Prohibición de las instituciones financieras de aplicar a los deudores afectados cargos por comisión, interés moratorio, gastos administrativos u otros cargos asociados a las operaciones de refinanciamiento o readecuación otorgados.
  • Ampliación de la vigencia de los seguros o garantías de los créditos acogidos a los mecanismos temporales de alivio, adecuando la cobertura a la nueva condición del crédito.